Pasamos
de ser extrañas a amigas, de amigas a hermanas, de hermanas a amigas y otra vez
a extrañas. Hace un tiempo me dolía,
porque no entendía porque habías cambiado tanto: ya no me confiabas todos tus
secretos, se los confiabas a alguien más, ya no te reías conmigo de nada como
lo hacíamos siempre, ahora te reias de mi. Pero después me di cuenta que no me favorecía en
absoluto tu amistad, no me sentía cómoda con ella y me alejé. Hoy, ya no sé ni quien sos, sos una persona diferente, no la que era mi amiga, alguien que ni
siquiera conozco y que pretende no ser muy amistosa *según lo que yo veo* porque
seguís riéndote en mi cara como lo
solías hacer. Esto me duele, pero no te extraño, estoy mejor sin vos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario